Administración de Fideicomisos
Cuando el creador de un fideicomiso fallece o queda incapacitado, el fideicomisario sucesor (Successor Trustee) que fue nombrado en el documento asume la enorme responsabilidad de gestionar y distribuir los bienes. Aunque una de las mayores ventajas de un fideicomiso es que este proceso ocurre fuera de los tribunales de manera privada, eso no significa que sea un trabajo sencillo. Ser nombrado fideicomisario conlleva deberes fiduciarios muy estrictos estipulados por la ley. Si usted comete un error, omite notificaciones legales a los beneficiarios, no paga los impuestos correspondientes o distribuye los fondos prematuramente, puede ser considerado personalmente responsable y demandado por los beneficiarios.
Nuestra oficina brinda orientación experta e indispensable a los fideicomisarios en estos momentos críticos. Le quitamos el peso de los hombros, guiándolo paso a paso a través del complejo proceso de administración. Esto incluye la recolección y valoración de los activos (obtener tasaciones de propiedades y estados de cuenta), la obtención de números de identificación fiscal, el manejo transparente de la contabilidad para los beneficiarios y la liquidación adecuada de las deudas del difunto. A menudo, el fideicomisario es un familiar cercano que también está de luto. Al contratar a The Law Offices of Joel M. Murillo, usted protege su propia responsabilidad legal, asegura que los deseos de su ser querido se cumplan al pie de la letra y minimiza las fricciones o malentendidos entre los miembros de la familia que esperan su herencia.
